Oct 24
Recuerdo una tarde en la Cueva tomando café, estábamos unos cuantos y con eso de estar en el subsuelo nos empezamos a emparanoiar con que si hubiera un holocausto nuclear en ese momento, los allí presentes seríamos los únicos supervivientes. El desvarío siguió por qué papel tendría cada uno en la nueva sociedad, el plan para sobrevivir, repoblar la tierra y mil historias más. El caso es que desde ese día yo tengo a veces la costumbre de estar en un sitio y plantearme la misma pregunta: ¿si el mundo acabase ahora mismo y los aquí presentes fuéramos los únicos supervivientes, cómo sería la vida?
Y la verdad es que es bastante perturbador. Porque por ejemplo, si tuviera que elegir, no elegiría salvarme con mi familia. Sé que es duro, pero si hay que repoblar la Tierra la endogamia no es la mejor opción (a pesar de lo que cuenta la Biblia). Y siguiendo por ahí, salvarme con mis amigos pues sí, muy bien al principio porque nos dedicaríamos a pillar Ferraris y Porsches de los concesionarios y hacer carreras por las autopistas desiertas. Pero a la hora de la reproducción, mal rollo, es una de las reglas básicas de los tíos: no enrollarse con amigas. Tampoco me gustaría que el fin del mundo me pillase en el trabajo y nos salváramos sólo los de aquí. Porque seamos sinceros, aunque el tema reproducción estaría asegurado (al menos por la parte que me toca XD) es una movida estar ya para toda la vida “como en el curro”.
Pero joder, tampoco mola quedarte sólo en este mundo con desconocidos, con lo que a mí me cuesta integrarme en sitios nuevos. Por ejemplo, si me pillase en el metro, el grupo resultante sería de lo más extraño: 5 jubilados, 1 yupi trajeado, 3 obreretes con sus bocatas y un 4 malotillos de barrio. Hombre, los obreretes serían de utilidad para construir refugios (si consideramos que el fin del mundo acarrea la destrucción total de las construcciones urbanas), pero el resto serían parásitos a los que me tocaría mantener a mí.
Así que he decidido que ser uno de los pocos supervivientes a un holocausto global tiene más inconvenientes que ventajas. Aunque si tuviera que pasar, creo que prefiero que me pille en una cueva tomando café con los colegas, la verdad.
Oct 16
Es una putada depender de alguien. Esa sensación de falta de libertad, de estar pendiente de que otra persona haga o te diga algo es algo que no todo el mundo aguanta. Yo creo que es uno de los motivos por el cual yo sigo solo, que me molesta mucho tener que esperar que alguien me confirme algo que le ofrezco, o me mire de esta u otra forma para darme por aludido de algo.
Las relaciones de pareja se basan irremediablemente en la dependencia mutua. Esas llamadas para no decir nada, o esas conversaciones contando las cosas más cotidianas como si fueran aventuras increíbles son meros vínculos de dependencia. Por eso yo veo muy difícil que tenga algún día un hijo. Sería tener a una persona, que además de ser la que más quieres, depende totalmente de tí. No me veo capacitado para eso, ni muchos menos.
A ver, que no digo que sea malo ser dependiente, de hecho yo estoy bastante harto de serlo tan poco. Es una putada, porque a ojos de mucha gente puedo parecer egoísta, o que no muestro mis sentimientos. Yo tengo una teoría, y es que la gente que no da muestras de afecto tiene más sentimientos que la media, lo cual no significa que las personas que sí muestran sus sentimientos no los sientan en realidad. He conocido varios casos que me lo confirman.
No lo sé, yo lo veo así. Puede que cuando me toque depender de alguien deje de ser yo, puede que incluso me convierta en alguien mejor de lo que soy ahora. En el fondo puede que depender de alguien sea lo único bueno que se puede hacer en esta vida. Algún día os lo contaré…
Oct 10
Pues sí, no me puedo estar quieto en un sitio y después de pasar por los MSN Spaces y por Blogspot, ahora aterrizo en mi propio dominio y con WordPress como motor del blog.
Creo que estaré aquí por un tiempo (al menos los dos años que tendré el dominio), así que ya dejaré de marear al personal por el momento. De todas formas, he importado todo lo que había en mi antiguo blog, el cual seguirá siendo accesible aunque nunca más actualizado.
Y como todo post inaugural, toca explicar el nombre del engendro. No he conservado el de mi anterior blog porque aunque me gustaba, me parecía impersonal y me identificaba poco con él. En este no me compliqué la vida, era la canción que sonaba mientras lo estaba creando y coincide con mi canción favorita de Extremoduro así que así se queda: Buscando Una Luna. Así estoy yo, como decía el Robe:
“Yo to borracho consumo las horas, mientras encuentro alguna Luna que ande sola…”
Oct 02
No soy muy amigo de encuestas, y menos de este tipo de reportajes televisivos en los que pretenden sondear la opinión de la calle preguntando a 3 ó 4 personas. Pero en este vídeo, grabado por una televisión australiana, salen personas de todas clases sociales, negros, blancos, latinos, jóvenes, viejos… bastante gente con un denominador común: son sencillamente tontos. No voy a sacar ahora mi vena anti-americana (que la tengo, os lo aseguro), pero es que me parece increíble que cualquier habitante de occidente sepa estas cosas básicas menos los que supuestamente son “los dueños” del mundo. ¿Qué clase de educación fanática reciben allí para confundir Corea con Australia? Para tirarse de los pelos.
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