Discutir. No irme a la cama antes de las 2. Montar en tándem. Volver a ir a la biblioteca. Tomar café todos los días. Emborracharme sin motivo. Emborracharme con motivo. Descubrir que sigue gustándome montar en bici. Tomar la mejor cerveza (bajo mi punto de vista). Bañarme en la balsa de agua helada y salirme enseguida porque mi corazón amenaza colapso. Ir en sandalias todos los días, todo el día. Restaurar mi bici de cuando era niño. Pintar paredes de rojo. Merendar un tomate sin sal y de postre un melocotón. Ver estrellas cada noche. Nadar por las calles de mi pueblo. Almorzar. Escuchar a un DJ y a un guitarrista de rock a la vez (y que suene moderadamente bien). Buscar bares abiertos. Reconciliar.
Como decían en aquella peli, todos estos momentos se perderán como lagrimas en la lluvia. Y mira que desde hoy ya estoy intentando no olvidarlos, al menos, hasta el verano que viene. Madrid, hoy es de esos días en que te borraría de los mapas para siempre.
September 3rd, 2009 a las 6:41 pm
Los momentos se pierden si dejas de tenerlos en cuenta
Buen principio y mejor final, jejeje!
September 3rd, 2009 a las 8:10 pm
Pero yo me canso de recordar, yo quiero seguir teniéndolos siempre! (lo sé, el incorformismo me pierde)
September 14th, 2009 a las 10:30 am
uuuuuuuuuuuuuuuu
jajajajaa yo de summer poco…ajos…estudiar..biblioteca..emborracharse poco…y asi vamos jaja pero bueno ai esta….
September 14th, 2009 a las 7:48 pm
Que noo, que los veranos no tienen por qué ser necesariamente típicos. Las pequeñas cosas son las que molan (aunque sí, excluíria a los ajos de esa categoría)